Esta talla de san Juan Bautista fue esculpida por Alejo de Vahía —uno de los escultores más excelentes del siglo XV castellano— probablemente como parte de un conjunto. La catedral de Palencia conserva la talla de una Magdalena cuyo encargo está documentado junto al de una talla de san Juan Bautista:
El retablo ejecutado según este contrato fue modificado en el transcurso de los siglos y se sabe que la talla de san Juan fue vendida al convento de Santa Clara de Palencia, tras lo que se perdió su rastro. Dado que la Magdalena es una obra de atribución indudable, ha sido una referencia iconográfica en la definición del estilo de Alejo de Vahía. El historiador del arte Joaquín Yarza Luaces propuso la hipótesis de que el san Juan Bautista que la acompañaba podría ser el actualmente conservado en el Museu Frederic Marès. La talla de la Colección Casacuberta Marsans, de idéntica tipología, igual calidad y mismo tamaño, era inédita cuando el medievalista publicó su hipótesis, por lo que no pudo tenerla en cuenta como posible protagonista del contrato de Salamanca.
«una de señor Sant Juan Batista y otra de la Madalena, de bulto y madera de nogal bueno sano y limpio, acabadas en perfeçión y puestas en Palencia, todo a su costa solo lo que toca a su ofiçio de ymaginario. Conviene a saber: con sus insynias, e la de Sant Juan en que aya çinco palmos y medio de vara para la parte de la mano yzquierda de la Asunçión en el medio, y la de la Madalena en que aya çinco palmos de vara para la mano derecha de la Asunción en lo alto».
