Tríptico de la Lamentación con donantes, santo Domingo, san Francisco, san Antonio de Padua y san Bernardino de Siena

Maestro de la Leyenda de santa Lucía

1480 - 1485

Óleo sobre tabla

176 x 190 cm

El llamado Tríptico de Vizcaya es una de las obras más significativas del Maestro de la Leyenda de santa Lucía, un pintor que, a finales del siglo XV fue el principal competidor de Hans Memling en Brujas. Según expone Till-Holger Borchert, exconservador jefe de los museos Groeningemuseum y Arentshuis de Brujas, este colosal tríptico demuestra su autoridad como receptor de prestigiosos encargos de comitentes extranjeros:

«Van Eyck y Memling no fueron los únicos pintores de la ciudad que recibieron pedidos relevantes. Entre los denominados Kleinmeister encontramos uno que despertó igual aprecio entre sus clientes, para los que desde luego nunca fue una segunda opción. Se trata del Maestro de la Leyenda de Santa Lucía, un autor anónimo virtuoso del detalle y de la luz que contó con una clientela internacional…»

Y a propósito de esta obra, escribe:

«…Es un tríptico colosal que mide 2,90 x 1,76 metros abierto. En la tabla central aparece la escena de la Lamentación de Cristo. La composición, que se basa en un modelo derivado de Rogier van der Weyden de Dieric Bouts, muestra cómo el cuerpo de Jesús muerto descansa sobre el regazo de la Virgen María, que abraza a su hijo. Nicodemo aparece arrodillado delante de san Juan Evangelista, que sostiene la cabeza de Jesús. María Magdalena y María Salomé están afligidas, al igual que José de Arimatea, quien se ha quitado el gorro en señal de duelo silencioso. En las tablas laterales, los donantes rezan junto a sus patrones: santo Domingo y san Francisco. La elección de estos resulta enigmática, especialmente porque a ellos se suman otros dos franciscanos en el exterior de las hojas, san Antonio de Padua y san Bernardino de Siena».

Borchert, Till-Holger. «Una nueva obra del Maestro de la Leyenda de santa Lucía», en Ars Magazine, núm. 34, mayo – junio 2017, pp. 60-70.