José Lebrero Stals

María Blanchard, La costurera, 1923. Óleo sobre tela, 92 x 68 cm.
La exposición monográfica María Blanchard: Pintora a pesar del cubismo propone un recorrido cronológico por las diferentes etapas en la vida de esta pintora nacida en Santander. Se trata de una artista moderna que, tras completar sus estudios en París, donde se estableció definitivamente en 1916, desarrolló una etapa cubista en la que nunca llegaron a desaparecer las referencias figurativas. La infancia, la soledad, la tristeza y las enfermedades son temas constantes en su obra y, a la vez, reflejo de su propia existencia.
Como mujer artista, la obra de María Blanchard (1881-1932) no fue suficientemente valorada en su contexto cultural coetáneo, que miraba con inferioridad cualquier trabajo artístico realizado por una mujer. La exposición pone en valor la riqueza simbólica, la complejidad formal y el compromiso social latente en la relativamente corta trayectoria artística de María Blanchard.