
El Hospital de St Saver abre un nuevo capítulo con una segunda presentación de obras de la Colección Casacuberta Marsans.
Esta renovada selección, encabezada por una obra del Greco recientemente incorporada a la Colección, se puede ver en el Hospital de St Saver. Seleccionadas por su singularidad, las obras dialogan entre sí y con la arquitectura que las envuelve, generando nuevos relatos y ambientes para su contemplación.
De la mano del equipo de conservación y mediación, el público podrá descubrir la Colección Casacuberta Marsans, las relaciones conceptuales y estilísticas entre las obras expuestas, así como la historia y la arquitectura del Hospital de St Saver, edificio protegido en el barrio Gótico de Barcelona.
Esta nueva presentación llega pocos meses después del primer aniversario del Hospital de St Saver, la sede expositiva de la Colección Casacuberta Marsans, inaugurada en noviembre de 2024. En línea con la primera selección de obras presentada entonces, en la presente se reúnen una amplia variedad de territorios y cronologías del arte hispánico bajo una mirada actual. La convivencia de piezas pone de relieve la importancia de los intercambios artísticos entre los autores que conforman la Colección, revelando cómo personalidades y modelos de otros territorios han convergido con el arte local y cómo los artistas nativos los han reinterpretado en un lenguaje propio y único.
El público podrá acercarse a autores tan importantes como El Greco, Bartolomé Bermejo, Diego de la Cruz, Joaquim Mir, Santiago Rusiñol o Hermen Anglada-Camarasa, entre muchos otros.
El Greco y su primera Crucifixión monumental encabezan la nueva selección de obras en exposición
La Colección Casacuberta Marsans tiene el placer de presentar la incorporación de una obra del Greco, que encabeza la nueva presentación de obras en el Hospital de St Saver.
Este Cristo en la Cruz, de 178 x 104 cm. y datado hacia 1585-1590, se considera la versión más tempranas de las crucifixiones del Greco. Su precedente iconográfico más cercano es la denominada Crucifixión con dos donantes (París, Museo del Louvre), procedente del Convento de la Reina de Toledo.
La primera referencia que se tiene de la existencia de este cuadro fecha de 1908, cuando Manuel B. Cossío publica su conocida monografía sobre el pintor cretense. Tiene noticia de esta obra a través del crítico de arte alemán Meier-Graefe, que, años antes, junto con el jurista y pedagogo José Castillejo (vinculado a la Institución Libre de Enseñanza), había visitado el palacio sevillano del II conde del Águila donde se alojaba la obra. Meier-Graefe y Castillejo expresaron entonces que:
«sus propietarios han desempolvado El Greco que tenían en un rincón oscuro de la capilla, y ellos siguen sin comprender que aquello pueda valer, con la cabeza tan chiquitilla y el cuerpo tan largo, tan largo».
La presentación de esta obra en el Hospital de St Saver eleva a cuatro el número de obras del Greco accesibles al público en la ciudad de Barcelona. Su exposición articula la pintura dramática del Greco con la tradición de la “España negra”, así como con el modernismo catalán, que reivindicó su revalorización ensalzando su potencia expresiva por encima del realismo. De este modo, este Cristo en la cruz establece múltiples relaciones conceptuales y estilísticas con las obras de José Gutiérrez Solana, Ignacio Zuloaga, Santiago Rusiñol y Ramón Casas presentes en la colección. Estas relaciones se pueden explorar actualmente en el Hospital de St Saver.



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